La cosa maldita, el miedo a lo desconocido

La cosa maldita, el miedo a lo desconocido

CONTRATAPA

«La Cosa Maldita» (The Damned Thing) es un cuento escrito por Ambrose Bierce (1842-1914). Apareció por primera vez en Tales from New York Town Topics el 7 de diciembre de 1893. El relato se centra en la forma en que la raza humana da por sentados sus puntos de vista sobre la naturaleza y cómo puede haber cosas en el mundo natural que el ojo humano no puede ver o que el oído humano no puede oír. El relato se publicó también en el número 23 de la revista Weird Tales en septiembre de 1923.


RESEÑA

En La Cosa Maldita nos metemos en la historia de Hugh Morgan, un hombre que al empezar el relato está muerto, y sus últimos momentos son narrados a través de tres puntos de vista: el examinador del cuerpo; William Harker (amigo de la víctima) y el diario del mismo muerto.
Durante las catorce páginas de duración se trata de descubrir qué pasó, cómo y porqué, pero la explicación no es tan verosímil o realista como a los testigos les gustaría.

Este relato me gustó bastante, en realidad lo disfruté mucho por el tema que abarca y cómo mezcla dos temas que quedan realmente bien juntos: la naturaleza y el terror.
La humanidad como especie cree que está por encima de todo, que es la especie superior que todo lo puede. La verdad es que no podríamos estar más equivocados.
Está científicamente comprobado que hay colores que no podemos ver; existen, están ahí pero frente a ellos somos iguales a un perro intentando ver el color rojo. Simplemente somos incapaces por naturaleza.
El camarón mantis por ejemplo, puede ver una gama de colores en una escala de trece, mientras que los humanos solo llegamos a una escala de tres.

Teniendo esto en cuenta,¿Sería tan terriblemente sobrenatural y descabellado pensar que hay especies que conviven con nosotros en este planeta sin que las podamos ver?
Esto es lo que plantea Bierce en La Cosa Maldita.

De alguna forma también presenta el miedo a lo desconocido, un tipo de miedo que siempre me causa placer leer porque toca en lo más primitivo del ser humano.
Todos los presentes tratan de resolver el caso de la manera más realista posible, y como siempre, tratamos de buscar la vuelta más «conveniente» o que más seguros nos haga sentir porque, como bien dice el relato «Dependemos tanto de la ordenada operación de las familiares leyes de la naturaleza que cualquier aparente suspensión de ellas parece ser una amenaza a nuestra seguridad, una advertencia de impensables calamidades.»
Pasando a una parte ‘menos seria’ del relato, estuve sonriendo como una boba durante un par de minutos mientras miraba el título del primer capítulo y hacía la conexión con lo que pasaba en el mismo. No porque la situación fuera graciosa, sino porque era bastante irónica y no pudo evitar provocarme una sonrisa.
Hay algunos otros momentos en los que Bierce usa humor y por la característica del género te toma desprevenido, así que se aprecia mucho.
Por otro lado, una de las primeras cosas que pensé cuando terminé la historia fue: este sería un capítulo buenísimo en The X Files. La carga de ciencia ficción y filosofía que tiene lo harían un capítulo espectacular.
Hasta ahora vengo hablando muy bien de la historia, pero hubo una cosa en particular que no me hace ponerle la mejor calificación: el final.
Justo en mi edición el capítulo terminaba al final de la página, entonces fui inmediatamente a darla vuelta para saber qué pasaba para encontrarme con todo en blanco. Es un final abrupto que con dos o tres páginas hubiera quedado muy bien.
Pero para terminar la reseña acá, es hasta ahora uno de mis relatos favoritos y sin duda quiero leer más del autor.
Merecedor de cuatro estrellas.

Desde www.terror.com.ar les compatimos uno corto de Master of horror, una muy buena adaptación de la obra que acaba de reseñar Nicole.





BIOGRAFÍA DEL AUTOR

Ambrose Gwinett Bierce (Meigs, Ohio Estados Unidos24 de junio de 1842Chihuahua1914) fue un editor, periodistaescritor y satírico estadounidense. Su vehemencia como crítico y su visión sardónica de la naturaleza humana que mostró su trabajo le ganó el apodo de «Bitter Bierce» («El amargo Bierce»).

Bierce empleó un estilo distintivo de escritura, especialmente en sus historias. Su estilo a menudo abarca un comienzo abrupto, imágenes oscuras, vagas referencias al tiempo, descripciones limitadas, eventos imposibles y el tema de la guerra.

En 1913, Bierce viajó a México para adquirir experiencia de primera mano de la Revolución mexicana. Se rumoreaba que viajaba con tropas rebeldes, y no se le volvió a ver.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Sin duda encontrarse con un final abrupto o quedarse con las ganas de más es a veces tan importante como necesario. Escuché en una charla (creo que de Mariana Enriquez) decir que no siempre las cosas tienen que cerrar, porque en la vida misma las cosas casi nunca terminan de cerrar. Lo importante que que queremos seguir leyendo, queremos saber más. Entiendo que en el relato el terreno es siempre más escueto que en un texto más abierto como sería el de una novela. Y esto es siempre un tema, porque los que estamos acostumbrados a leer horror siempre queremos el desenlace. Al menos es lo que me sucede a mí.
    Hermosa reseña. No leí el relato. Pero ahora tengo ganas de leerlo.
    Gracias.
    Saludos a todos.

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