No juegues con eso, de Fabián García

No juegues con eso, de Fabián García

No juegues con eso – Contratapa

Los cuentos que integran este volumen abren una grieta vertiginosa que nos abisma en la paranoia y son garantía de noches pobladas de nigromancia y vigilias monstruosas. Y no exagero. Cada relato nos sumerge en una realidad que colapsa y aquello que era familiar hasta hace un instante se convierte en la abominación más abyecta. Los personajes ven cómo lo siniestro va royendo los contornos cotidianos hasta borronearlos en una mueca desquiciada.

Nada de lo que creemos intocable queda a salvo de unas criaturas que se ensañan con perversidad y codicia. La irrupción de lo ominoso es tan violenta, que la locura o la muerte no resultan escapatoria suficiente. Y comprendemos con pavor que lo innombrable nos aguarda en el patio de casa, en el confesionario de una iglesia… O en la próxima pesadilla.

Fabián García escribe con soltura, elegancia y un infrecuente estilo que lo emparenta con lo más clásico del fantástico rioplatense. Y es un hábil creador de atmósferas y un prestidigitador que sorprende. Sus relatos tienen una progresión dramática y una tensión narrativa que desembocan en desenlaces memorables que nos interrogan una y otra vez. Es un gozo repasar sus páginas. Y un estremecimiento malsano, también.

Pablo Martínez Burkett

Reseña de No juegues con eso

«Las rutinas, hasta las más extrañas y en principio indeseadas, pueden tornarse placenteras con el tiempo, convertirse en una especie de hogar. Repetir lo aprendido sin interferencias libera a quién lo hace de la opresión del tiempo, de la evidencia de estar, más temprano que tarde, forzado a variar.»

Fragmento del cuento «Arde Jeremías»

No juegues con eso es un libro de cuentos de Fabián García, editado por M14.

A lo largo de 152 páginas podremos disfrutar de diez historias, en las que no faltarán monstruos antiguos, personajes perturbados y tripas. Pero el leitmotiv que sobrevuela la mayoría de estos relatos es la religión. Iglesias, curas y creencias y cultos raros le darán a esta antología la atmósfera necesaria para que el lector se sienta en un lugar sagrado… justo antes de sentirse invadido (¿o tentado?) por el gusano hediondo del Mal.

No juegues con eso

Los protagonistas de este libro se ven constantemente asediados por el pecado, tanto propio como ajeno. Y el problema no sería tan grave de no ser por el hecho de que cualquier acción es susceptible de ser considerada «pecado» por alguna creencia. ¡Incluso tener hígado o intestinos! «Donde hay pureza no hay vísceras», dice un personaje en Somos lo que comemos.

Así, a lo largo de No juegues con eso aparecen bichos primigenios, zombis y, tal vez la criatura más peligrosa de todas, personas que, al servicio de algún dogma, están convencidas de que actúan en nombre del Bien Supremo.

Quizá te interese: Slasher: ¡Mariano Cattaneo nos cuenta todo!

También podremos toparnos con algunas referencias, como a Hellraiser o a El Exorcista. Y, tal como sucede en estas dos obras icónicas del horror (de mis favoritas, dicho sea de paso), en este libro va a costar reconocer los límites entre la locura y la cordura, entre la paranoia y la sospecha racional, entre la realidad y un mundo que nos es ajeno.

García maneja un amplio lenguaje, lo que le permite ser preciso a la hora de describir situaciones o lugares, como también hacer más verosímiles sus historias.

Cada relato viene con una ilustración de Pablo Castillo. En la portada del libro, cuya ilustración se corresponde con el cuento que le da nombre, también podemos ver un fragmento de otras dos: la que acompaña a Caí sobre mi diestra, y la que acompaña a La torre de agua. Mi favorita es la de La vida imperceptible.

En cuanto a los cuentos, los tres que más me gustaron son:

  • Reír a oscuras: un hombre encuentra el mayor de los placeres en un tugurio al que acuden quienes no tienen límite alguno para la sexualidad. En este relato subyacen las preguntas acerca de la felicidad y del placer. ¿Hay cosas que es mejor ignorar para ser felices? ¿El conocimiento de la verdad puede ponernos en peligro? ¿Tiene sentido cuestionar algo que disfrutamos, cuando no es algo que dañe a los demás? La oscuridad, el sexo, el asco, la curiosidad, el gato, ¿la muerte?
  • Somos lo que comemos: un grupo de personas lleva al extremo su creencia sobre la impureza humana: está mal comer animales, está mal comer plantas, está mal comer insectos, está mal todo en nosotros. Lo único que queda es…
  • Ni el día ni la hora: un cura recibe visitas de otras épocas en su iglesia. Los tiempos cambiaron, pero algunos objetivos perduran, invariables.

Terror religioso, horror sacro, llamémoslo como usted quiera, lector. Lo importante acá es que No juegues con eso es una buena antología de terror.

Sobre el autor

Fabián García

Fabián García nació en Buenos Aires. Asistió a diversos talleres de poesía, así como de narrativa con Guillermo Martínez. Publicó sus poemas en fanzines y revistas, y colabora con artículos en diversos medios digitales. Publicó La lengua de los geckos (Muerde Muertos, 2019) y en el 2020 formó parte de la Antología Literaria de la revista La Balandra con su cuento La otra hermana. En marzo de este año salió a la venta su segundo libro de cuentos, que se titula No juegues con eso y publicó la editorial M14. Aunque tiene por costumbre leer a autores de estilos muy diversos, prefiere la brevedad intensa del cuento a las derivas de la novela, y a la hora de escribir se inclina por el horror y lo fantástico. Su escritor preferido es y será Borges.

Quizá te interese: Festival El Grito: convocatoria abierta a la III edición

Deja una respuesta