La Canción de Kali, reseña de una maldición en Calcuta

La Canción de Kali, reseña de una maldición en Calcuta

Sinopsis

“La Canción de Kali produce el sonido de la muerte. Un periodista sostiene que su culto no ha desaparecido aún en nuestro moderno mundo tecnológico y está dispuesto a comprobar sus afirmaciones. 

Nada le resultará sencillo, y lo que empezó como un trabajo rutinario se convertirá en una pesadilla en la que el protagonista sólo escucha mentiras y choca contra el muro de la indiferencia oficial cuando acude a las autoridades en busca de ayuda.

LA CANCIÓN DE KALI - SIMMONS DAN

Reseña de La Canción de Kali

La novela fue publicada en 1985 y ganadora del Premio Mundial de Fantasía de 1986, La Canción de Kali es la primera novela del escritor estadounidense Dan Simmons, un autor difícil de encasillar en algún género pues se ha adentrado en el terror, la ciencia ficción y la fantasía con muy buenos resultados. 

En este caso estamos ante su primera incursión en el terror y la verdad es que lo hace de manera fenomenal. 

El protagonista, Robert Luczak, es un escritor norteamericano que viaja a Calcuta, India, enviado por una revista de poesía con el fin de recabar información sobre un ilustre poeta que lleva varios años desaparecido y que ahora ha dado señales de vida con un nuevo y supuesto manuscrito, el cual quiere sacar a la luz desde su aparente retiro. A pesar de las advertencias de un amigo que conoce de primera mano la ciudad, Robert viaja con su esposa Amrita y su pequeña hija de siete meses, Victoria. 

Con las advertencias de su amigo Abe y la testarudez de Bobby, desde un comienzo nos imaginamos que las cosas no van a ir precisamente bien, sobre todo después de un prólogo tan ominoso como el siguiente:

Algunos lugares son demasiado perversos para que se tolere su existencia. Algunas ciudades son demasiado ponzoñosas para poderlas soportar. Calcuta es una de ellas. Antes de Calcuta me hubiera reído ante semejante idea. Antes de Calcuta no creía en la maldad… ciertamente no como una fuerza independiente de las acciones del hombre. Antes de Calcuta yo era un insensato…

Y como si fuera poco semejante introducción (de la que apenas reproduzco un fragmento), cada capítulo comienza con pequeñas citas de lo que al parecer son escritores hindúes:

¿Te gustaría conocer Calcuta? 

Entonces prepárate a olvidarla.

Sushil Roy

No hay paz en Calcuta;

La sangre llama a medianoche…

Sukanta Bhattacharjee

Calcuta, Calcuta, eres un campo de

obsesión nocturna, crueldad infinita…

Sunilkumar Nandi

Antesala al terror y suspenso

Con todo esto, cada página sólo puede depararnos suspenso, terror y una inquietud permanente ante lo que puede acechar a la vuelta de la esquina. Cada sombra, cada personaje, cada lugar puede ser mensajero de terribles noticias. 

No sé qué tan similar sea la imagen actual de Calcuta, pero dicen que Simmons viajó a la ciudad y permaneció allí sólo un par de días. A pesar de lo cual supo pintar la ciudad de manera magnífica, sugerente, exótica, pero también de forma un poco pesimista y xenofóbica, mostrándola como una ciudad llena de miseria, suciedad, agobiante y asfixiante hasta el punto de la desesperación. Seguramente gran parte de la imagen es correcta, pero queda uno preguntándose hasta qué punto…

El culto a la diosa Kali

Y en este marco entra uno de los aspectos más atrayentes e importantes de la novela: el culto a la diosa Kali. Ya antes de leerla, la novela me recordaba la película de 1984 Indiana Jones And The Temple Of Doom, por lo que me había formado cierta imagen mental de lo que podría pasar en la historia. A decir verdad, sí hay puntos en común: tanto la atmósfera misteriosa que envuelve al culto y a sus seguidores, como también el velo de leyenda urbana con el que las autoridades tratan de esconderlo. A partir de ahí, las semejanzas terminan. 

El culto en su manifestación más oscura, según he podido investigar, es algo real que, tal como lo cuentan en la famosa cena de gala en el Palacio de Pankot en la película de Indiana Jones, tuvo su máxima actividad hasta comienzos del siglo XIX, cuando lo ingleses trataron de ponerle freno a como diera lugar. No obstante, en ambas historias se plantea la idea de que el culto sangriento sigue llevándose a cabo en la actualidad de manera clandestina.


La casa del terror: ¿el libro le gana a la película?¿Ustedes qué opinan? 


La historia, narrada en primera persona, es corta, atrapante, se deja leer fácilmente a pesar sus altibajos, y está aderezada con pequeñas cuotas de humor en las conversaciones de pareja que tienen los Luczak. Hay escenas sorprendentes que producen una impresión tremenda, y al final hay una que te desestabiliza por completo. Las últimas páginas componen un final pausado que recuerda el de la novela Insomnia, de Stephen King, o incluso las últimas cien páginas de El Señor de los Anillos, por su tono nostálgico, como de recapitulación y moraleja. Quizá es un poco largo para una novela tan corta, pero aun así es maravilloso y te deja con la sensación de haber leído una muy buena novela. 

Bonus

Algo que no deja de ser curioso para los seguidores de Stephen King: en La canción de Kali hay un momento en el cual Robert sostiene con su esposa una de las numerosas conversaciones que hay en la novela. Este analiza lo racional y poco crédula que es ella en cuanto a temas sobrenaturales se refiere, y escribe lo siguiente:

…Amrita era, o había sido hasta aquel instante, la persona más intransigentemente racional que yo jamás conociera. Su creencia e interés por lo sobrenatural habían parecido hasta entonces inexistentes. Jamás había logrado que se interesara por las novelas baladíes de Stephen King que solía llevar a la playa en verano…

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