«Bolonqui» El fin del mundo en 1910, de Leonardo Oyola

«Bolonqui» El fin del mundo en 1910, de Leonardo Oyola

Contratapa de Bolonqui

Una aventura fantástica al ritmo de un campeonato de truco y del lunfardo, en una Buenos Aires arrabalera donde hasta el más pintao se tiene que preparar para enfrentar el fin del mundo.
Buenos Aires prepara el festejo del Centenario: se engalanan los edificios, se arreglan los jardines y plazas, se reciben importantes visitas de Europa… y sin embargo, la noticia más impactante del momento es el inminente choque del Cometa Halley con la Tierra.
Por eso, el 18 de mayo de 1910, la gran mayoría de los habitantes de la ciudad está convencida de que pasa sus últimas horas. Se ponen su mejor ropa y se preparan para el final.
En el conventillo en donde vive con sus tíos, Arístides Gandolfi no está dispuesto a morir y ver morir a su familia, así que junto con su amigo Amleto Vergiati y su perro Nicolita salen a la búsqueda de un lugar para refugiarse. Pero los refugios salen caros en esos días, entonces primero hay que conseguir el dinero. Una larga noche los espera y hasta el Diablo en persona se acerca a los barrios bajos para ajustar sus cuentas pendientes.

Bolonqui de Leonardo Oyola

Reseña

Bolonqui. El fin del mundo en 1910” es una novela de Leonardo Oyola y editada por la Editorial Norma.
Lo primero que hay que señalar es que este no es necesariamente un libro de terror. Pero espere, lector, por favor espere. No se sienta estafado. Déjeme contarle cómo es el asunto y después me dice.
Argentina. Año 1910. Centenario de la Revolución de Mayo. Todos aguardan, están alertas y temerosos. Pero no para el festejo de la fecha patria, que es el 25 de mayo, sino por una noticia de algo que sucederá antes, el 18 de mayo, y de la que se habla en diarios y radios: el cometa Halley provocará el fin del mundo. Quizás choque contra la Tierra, haciéndola estallar y matando a todos al instante. Quizás sólo pase muy cerquita del planeta, pero esparciendo el veneno que lleva en su estela, haciendo que todos tengan una muerte lenta y dolorosa.


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En ese contexto transcurre la historia, que nos será contada en primera persona por Arístides Gandolfi. Este niño, junto a su amiguito Amleto Vergiati, su perro Nicolita y su padrino Pandolfelli, buscarán la manera de sobrevivir al fin del mundo. Arístides había escuchado hablar sobre un refugio construido para tal fin. Se proponen comprarlo. Para comprarlo necesitan plata. Y para conseguirla, Pandolfelli tiene la clave: el FALTA-ENVIDO-TRUCO-BOEDO 1910. Un súper campeonato de Truco que organizaron en Boedo en vísperas de la extinción de la especie. Un torneo en el cual todos apostaban todo lo que tenían, y el ganador se llevaba el pozo completo. Dados a tal tarea, los protagonistas intentarán ganar.
Pero no todo es cometa, azar y refugio. En Bolonqui tendrán presencia algunos bichos raros, tales como el Güesudo (que no es otro que La Muerte, también llamada La Parca de Boedo) y hasta el mismísimo Satanás.

Leo oyola
Leonardo Oyola

Bolonqui es muy difícil de catalogar. Para empezar, pertenece a la colección de narrativa histórica editada por el Grupo Editorial Norma. En el 2010, año del bicentenario, se propusieron hacer publicaciones que recuerden acontecimientos históricos. Y ahí le llegó la propuesta a Oyola. Pero también a Claudia Piñeiro, a Liliana Bodoc, a Ana María Shua, entre otros. Pero la novela tiene mucho humor: el simpático lunfardo que usa el autor se combina con situaciones desopilantes. Según la ficha técnica de la editorial, califica como juvenil, siendo apta para chicos de 11 años hacia arriba. Sin embargo, vale aclarar que nos encontraremos con varias puteadas. Y, por último, también vamos a toparnos con elementos de terror: a las entidades sobrenaturales antes mencionadas les podemos sumar una dosis de canibalismo.
El libro me gustó mucho y sin dudas iré por más del autor.
Si tuviera que agregarle algo, sería un glosario al final, con todas las palabras utilizadas del lunfardo. Por pura comodidad, ¿vio?
Ah, y no debería sorprendernos la presencia de ciertas cosas horrorosas: Leonardo Oyola fue un discípulo de Alberto Laiseca.
Creo que, en parte, se justifica la inclusión de la novela en esta página, ¿no, lector?
Y, ya que estamos… ¿jugamos un Truco?

Le compartimos una charla que dio Leonado Oyola para TEDx Río de la Plata titulada: La canción que cada uno tiene adentro

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